Recordando las experiencias de la vida pasada de un joven perturbado; las experiencias que toma este mismo, se tornan en varias consecuencias, que a la larga no se logran realizar como el quería. Entre mojitos y chocolates, el recordó lo que realmente había pasado… poco a poco volvió a lo que pasaba antes… cada sorbo del delicioso mojito cubano hacia que su forma de pensar se volviera más clara… como si el alcohol fuera un inhibidor de la memoria.
Pretendía encontrarse con alguien especial; en realidad personas que recodaba vagamente, amigos de la infancia, pero como era de esperarse su manera de socializar no era muy amena… más bien era como si estuviera ausente… como si le gustara estar observando, cazando alguna idea en específico.
Este personaje tan singular era tan ermitaño como un alguien de las cavernas….un cazador natural. El cazador perfecto no expresa ninguna emoción, no emite ningún sonido, no se mueve… solamente observa, hasta que pueda cazar… Eduardo pretendía hacer eso en su encuentro. No podía llamarles citas, más que nada era la caza perdida de hace muchos años.
Y llego al mismo punto… recordó, se emocionó como hace un novato en la pesca…los que solamente pescan esos animales ponzoñosos que parecen rocas… de esos que saben muy mal… regreso al mismo punto al que parecía que iba a salir… él pensaba que nunca iba a volver a empezar.
Aún no sabe si fue bueno lo que hizo, si le va ir bien con sus nuevas decisiones, si le ocasionara acciones que sean buenas para su futuro. Que pasara ahora… que pasara conmigo ahora.
Eduardo ha nacido.
Muy interesante, tambien la foto :O de donde es?
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